Aquí estamos una semana más. Voy a comenzar con una pregunta que seguramente os suene.

¿Por qué tengo el pelo tan seco si utilizo buenos productos y me lo cuido siempre?

Esta pregunta a mí me la habrán formulado varios millones de veces en el salón. ¿Cuántas personas que gastan su dinero en productos y que por más mascarillas que usen, por más sérum que utilicen, siempre tienen el cabello seco, deshidratado?

Generalmente mi respuesta es bastante chocante para toda aquella persona que me pregunta esto, y es que lo que les digo es: “Seguramente estás tirando los productos por el wc y no te estás dando cuenta”

Si, si, las caras suelen ser de asombro. ¿Cómo? ¿Qué quieres decir?

Pues sí, eso mismo, si no utilizas un producto como se debe, mejor no lo uses porque lo estás tirando por el desagüe de tu bañera. Y seguidamente de esto les explico el porqué.

Cuándo nos encontramos con un cabello muy desnutrido o muy deshidratado no lo vamos a arreglar con poner una mascarilla 3 minutos y listo, y esto es lo que hace la mayoría. Tenemos que enseñar a nuestro cliente a crear buenos hábitos de cuidado en el cabello. Os pongo un ejemplo muy sencillo de entender.

Cualquier persona que tenga una rutina de cuidado facial y se ponga una mascarilla en su rostro, nunca la va a tener reposando menos de 15 ó 20 minutos, es un tiempo considerable, hay que tener en cuenta que los principios activos e ingredientes tienen que penetrar en la piel y hacer su trabajo. Entonces ¿Por qué no hacemos lo mismo con las mascarillas capilares?

Efectivamente, ahora es cuando muchas os ponéis a pensar ¿Y entonces cuando yo pongo una mascarilla en el salón y a los 5 min la retiro… estoy consiguiendo algo? Si, suavizar el pelo, pero no dejas que la mascarilla haga su trabajo.

Así que vamos a marcar unas pautas claras para una rutina capilar efetiva.

Para reparar en profundidad:

Mascarillas: Lavar el cabello, aclarar, secar la humedad con una toalla, aplicar la mascarilla en medios y puntas y dejar actuar entre 15 y 30 min, si puedes una hora, pues mejor que mejor. Esto lo repetiremos cada semana o cada quince días según el estado del cabello. En este paso recomendamos nuestra mascarilla de aceite de argán, si no la habéis probado, tenéis que probarla, sus ingredientes son inmejorables, y la textura que deja al cabello, buah, indescriptible.

Aceites reparadoras: Aplicar de medios a puntas con el cabello sin lavar y dejar actuar un par de horas, después lavar el cabello, y poner un acondicionador para facilitar el peinado. Esta pauta la podemos hacer cada semana o cada 15 días, y se puede alternar con mascarilla. Nuestro aceite de argán es una opción estupenda para este paso, además de poder usarla como sérum a diario para sellar las puntas. 

Si queremos una nutrición e hidratación completa podemos hacer los dos pasos anteriores el mismo día. Si tenemos tiempo y vamos a estar en casa, es lo ideal para los cabellos más estropeados.

Evidentemente no nos podemos olvidar del champú, pero esto ya es otro cantar. SIEMPRE,Y CUANDO DIGO SIEMPRE, ES SIEMPRE, HAN DE PRIMAR LAS NECESIDADES DEL CUERO CABELLUDO FRENTE A LAS DEL CABELLO. Esto quiere decir que si tenemos algún problema tipo, caspa, grasa, descamación, etc. Lo primero es tratar nuestro cuero cabelludo con los productos adecuados, porque si nuestro cuero cabelludo no está saludable, nuestro cabello nunca lo estará  por mucho empeño que pongamos. 

Bueno y después de esta parrafada que os he soltado y que espero que os haya gustado me despido hasta la semana que viene, si tenéis sugerencias, o queréis que tratemos algún tema en concreto dejadlo en comentarios o nos mandáis un mensaje a nuestra página de facebook. 

¡Hasta la semana que viene!

Silvia Guirasco